
Una pregunta muy frecuente en mi consulta es cómo y cuándo medir la tensión arterial. En primer lugar debemos conocer que definimos hipertensión arterial como una presión arterial sistólica mayor o igual a 140mmHg o una presión arterial diastólica mayor o igual a 90mmHg.
La hipertensión arterial (HTA) es una entidad predominantemente asintomática que se puede detectar de forma ocasional o bien idealmente mediante cribado de la población. Sería altamente recomendable contar con un programa estructurado para los adultos mayores de 18 años que permitiera medir y registrar las cifras de tensión arterial (TA), reflejarlas en su historial clínico e informar a la población para que sean conscientes de sus cifras de TA y a partir de ahí establecer una regularidad en las mediciones con el fin de facilitar el diagnóstico de una futura HTA. De esta forma se establece que para personas sanas con una cifra de TA óptima (menor 120/80) debe medirse como mínimo una vez cada 5 años. Para individuos con cifras de TA normal (120-129/ 80-84) se recomienda al menos 1 medición cada 3 años y aquellos en la franja de TA normal-alta (130-139/85-89) deben realizarse mediciones anuales como mínimo. En los pacientes mayores de 50 años se aconsejan controles más frecuentes para cualquiera de las categorías especificadas ya que con el envejecimiento los incrementos de la presión arterial son más pronunciados.
El diagnóstico de HTA no debe basarme en una sola determinación en la consulta (salvo para cifras de TA muy elevadas o en pacientes con evidencia de daño orgánico). En el resto de los casos la repetición de las mediciones en consultas sucesivas es la estrategia más habitual aunque existen otras alternativas disponibles como son el mapa de TA o la monitorización domiciliaria.
Para conocer nuestra presión arterial necesitamos un instrumento conocido como esfigmomanómetro. Existen diversos tipos que se pueden clasificar atendiendo a las diferentes características. Según el método de inflación del manguito, pueden ser manuales cuando el usuario maneja la inflación del manguito situado alrededor del brazo, mediante una pera de goma o bien modelos automáticos donde el manguito se infla de forma independiente, generalmente tras presionar un botón que induce el inflado automático. Según la forma de visualizar la medición pueden ser de mercurio, cuando el resultado se observa en una columna de mercurio, son los de referencia pero su uso no está extendido en la población general por ser el mercurio una sustancia contaminante. Los aneroides en los que el resultado se refleja en una especie de reloj siguiendo las marcaciones de una aguja. Por último los electrónicos o digitales en los que la medición aparece en una pantalla; son los más extendidos a nivel usuario por su fácil lectura.
Según la forma de determinar la presión arterial podemos hablar de los auscultatorios, en los que la medición requiere la auscultación de los ruidos denominados de Korotkoff por parte de un operador con cierta experiencia en esta técnica para asegurar una correcta determinación. Los oscilométricos, se basan en la detección de oscilaciones producidas por la sangre en las arterias a través de un transductor. Son sencillos y suele ser los más utilizados por la población general, denominados como esfigmomanómetro oscilométrico digital, que al ser automáticos simplifican la determinación por usuarios con menos experiencia.
Antes de adquirir uno es conveniente considerar que los más adecuados son aquellos que realizan la medición con el manguito situado en el brazo, ya que el uso de la arteria radial situada en la muñeca está sujeto a mayor variabilidad, con determinaciones menos precisas. Tampoco se recomiendan las mediciones en el dedo por ser igualmente imprecisas. Una segunda consideración es averiguar si el instrumento se encuentra debidamente validado, al menos con una calificación B siguiendo los distintos protocolos de validación y calidad. Además existe una pagina web donde podemos comprobar la idoneidad del aparato que vamos a adquirir.
¿Cómo medir la TA?
Debe medirse con el manguito situado en la parte superior del brazo adaptado al perímetro del mismo. Se aconseja comenzar la medición tras permanecer sentados en un lugar tranquilo durante 5 minutos, con la espalda y el brazo apoyados para evitar incrementos de TA que dependan de la contracción muscular. Si observamos una diferencia evidente de presión arterial entre uno y otro brazo (más de 15 mmHg de diferencia) debemos utilizar el brazo con los valores de presión más elevados para todas las mediciones siguientes.
La automedición o monitorización domiciliaria de la TA proporciona un mayor número de determinaciones en comparación con una medición en consulta y se realiza en condiciones más representativas de la vida diaria del paciente.
Para saber más sobre HTA puedes consultar el post “Consejos básicos para el control de la tensión arterial”
