¿Cómo afecta el embarazo al sistema cardiovascular?

Durante el embarazo se producen cambios en el sistema cardiovascular dirigidos a satisfacer el aumento de la necesidad metabólica de la madre y el feto. Estos cambios pueden ser percibidos por algunas mujeres y tener síntomas que suponen un motivo de preocupación. Hoy revisaremos este tema.

Principales modificaciones

Una de las principales modificaciones fisiológicas o normales, que se producen es el incremento del volumen plasmático alcanzando un valor máximo en torno a la semana 32 de gestación.

También aumenta la frecuencia cardiaca desde la semana 7 y de forma progresiva a lo largo de la segunda mitad del embarazo, aunque generalmente la frecuencia cardiaca suele mantenerse por debajo de 100 latidos por minuto.

Por otra parte el efecto vasodilatador de las hormonas, especialmente la progesterona, condiciona un descenso de la tensión arterial durante la dos primeros trimestres para posteriormente incrementarse en el tercer trimestre y en el postparto. Durante este último periodo podemos considerar como normal cifras de tensión arterial sistólica de 140 milímetros de mercurio (mmHg) y diastólica de 90 mmHg. Fuera de este contexto definiríamos como el límite para diagnosticar hipertensión arterial.

Además, anatómicamente en el corazón podemos encontrar modificaciones del grosor de la pared cardiaca y aumento leve de las cavidades del corazón. Estas modificaciones no suponen un riesgo para mujeres sanas y sin cardiopatía previa, siendo cambios reversibles tras la gestación.

¿Cuándo aparece el riesgo cardiovascular?

Asistimos a un  aumento de embarazos con riesgo cardiovascular como consecuencia del incremento de la edad media del embarazo o embarazos en el límite de la edad fértil, siendo más frecuente la acumulación de factores de riesgo cardiovascular en esta etapa.

También contribuye a este incremento la mejoría en la esperanza de vida de mujeres con cardiopatía congénitas que alcanzan la edad fértil. En estas situaciones específicas sería conveniente el asesoramiento previo al embarazo. 

De igual manera, es recomendable la modificación de hábitos de vida poco saludables como el sobrepeso, el tabaquismo y el consumo de alcohol que pueden tener considerable impacto en el pronóstico de la madre y el feto. 

Author

Rosa Porro

Soy Rosa Porro, licenciada en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura. Doctorada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid. Dentro de mi ámbito de trabajo, la cardiología, mi especialidad es la arritmología.

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