

El sedentarismo se asocia a mayor riesgo de enfermedades crónicas y de mortalidad. Realizar actividad física de forma regular reduce el riesgo de una evolución más adversa y además reduce los factores de riesgo en todas los tramos de edad. Incluso una actividad física ligera de tan solo 15 minutos al día puede proporcionar efectos beneficiosos en la salud.
El desarrollo de la tecnología y su fácil acceso a través de dispositivos electrónicos, como los móviles o relojes, aplicaciones con capacidad para medir los pasos dados al día o de aplicaciones que monitorizan la actividad física realizada, fomentan e incentivan el ejercicio físico como parte de una intervención muy útil para adquirir un estilo de vida más saludable.
