

Existe una creencia popular que el alcohol es bueno para el corazón quizás avalado por estudios epidemiológicos con muchas limitaciones en su interpretación y por miles de años de consumo y producción.
Sabemos que cuanto más alcohol se consume mayor es el riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte, incluso un bajo consumo se asocia con arritmias como la Fibrilación Auricular. Además debemos considerar su efectos perniciosos sobre patologías no cardiacas.
Los médicos no aconsejamos el consumo de alcohol en ninguna de sus formas, y en el caso de que se consuma insistimos que sea en pequeñas cantidades (no más de 1 o 2 unidades al día).

