
Mantener hábitos cardiosaludables nos van a ayudar a prevenir la hipertensión arterial y contribuyen a mejorar su control en el caso de que ya seamos hipertensos, además con estos pequeños cambios podemos conseguir mejorar el control de otros factores de riesgo cardiovascular que pueden estar presentes en nuestra vida.
Entre estos consejos básicos tenemos la restricción de la ingesta de sal. En nuestros alimentos no debería exceder de 5 gramos al día, esto equivale a una cucharada pequeña y rasa de café. Además es fundamental realizar actividad física como ya hablamos en un post anterior, mínimo 30 minutos de 5 a 7 días a la semana, preferiblemente si son ejercicios aeróbicos como caminar, correr, nadar o utilizar la bicicleta.
También es fundamental vigilar la dieta, podemos tomar como referencia la dieta mediterránea, basada en hortalizas, alimentos ricos en fibra, cereales integrales, aceite de oliva y es aconsejable además añadir pescado, al menos dos veces a la semana. ¿Qué debemos evitar? pues las grasas saturadas, las dietas que sean ricas en colesterol, aquellas que se basan por ejemplo en embutidos, o bien aquellos alimentos procesados, que contienen aceite de palma y de coco. Por supuesto, no recomendamos consumir alcohol. Si a pesar de estos consejos básicos no conseguimos que nuestras cifras de tensión arterial estén por debajo de 140/90 milímetros de mercurio, sería fundamental buscar asesoramiento médico.
