Cuando hablamos de hipertensión arterial (HTA) de bata blanca nos referimos a la situación en la que la tensión arterial (TA) está aumentada en la consulta pero es normal cuando se mide en otras circunstancias como en casa o con los mapas de TA ambulatorios.
Generalmente lo aplicamos en personas no hipertensas conocidas y sin tratamiento asociado. Si bien por extensión popular también ha comenzado a referirse a pacientes diagnosticados de HTA y tratados cuando muestran discrepancia entre las lecturas de TA en su domicilio con las cifras documentadas en consulta.
Se trata de una situación que parece estar presente en 30-40% de los individuos, con mayor predominio entre las mujeres y en la población de mayor edad. Cuyo efecto podría reflejar una respuesta adrenérgica incrementada ante la situación de alerta provocada por la medición de la TA por personal médico o enfermería.
Suele aparece en individuos con otros factores de riesgo cardiovascular asociados y a largo plazo presentan mayor probabilidad de desarrollar diabetes o progresar a HTA persistente.
Es conveniente confirmar el diagnóstico de esta entidad con mediciones repetidas. Si al final se ratifica el diagnóstico de verdadera “hipertensión arterial de bata blanca” aconsejaremos siempre las intervenciones en el estilo de vida referidas en publicaciones previas y seguir controlando la TA al menos una vez cada dos años.
