También conocido como Síndrome de Discinesia Apical Transitoria o Miocardiopatía de Estrés. Hoy en el blog comentamos una entidad que recibe múltiples denominaciones lo cual refleja su complejidad etiopatogénica.

El nombre original de Tako-Tsubo proviene de la semejanza entre la forma del corazón afectado por este síndrome y las trampas tradicionales para pulpos empleadas por los pescadores en Japón donde fue descrito por primera vez en 1990.
Esta forma más característica consiste en un “abultamiento” de la punta del ventrículo izquierdo que contrasta con la hipercontractilidad de la base del corazón.
Debido a su carácter transitorio no debe considerarse dentro de la clasificación de las cardiomiopatías y a pesar de sus similitudes con un infarto tampoco se considera cardiopatía isquémica.
¿En qué consiste?
Consiste en una disfunción sistólica transitoria apical del ventrículo izquierdo que simula un infarto de miocardio con el que comparte síntomas de dolor torácico de características anginosas, cambios electrocardiográficos (elevación de segmento ST o inversión difusa de ondas T), elevación de marcadores de daño miocárdico pero en ausencia de enfermedad coronaria obstructiva o rotura de placa.
Ocurre con mayor predominancia en mujeres, principalmente en la postmenopausia, algunos registros refieren una edad media sobre los 64 años. Representa entre el 1-2% de los pacientes que se presentan con sospecha de infarto.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas suelen precederse de una situación de estrés físico (una enfermedad grave) o emocional (como la pérdida de un ser querido, de ahí el nombre del Síndrome del Corazón Roto) que implicaría una elevación en la concentración de sustancias producidas por el organismo denominadas catecolaminas, siendo las responsables del daño miocárdico descrito, lo que provoca disfunción del ventrículo y/o obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo.
La función del ventrículo suele normalizarse a lo largo de días o semanas, siendo su recurrencia rara. La resolución del estrés físico o emocional y el tratamiento conservador resulta en una rápida recuperación, aunque entre el 5-10% de los casos pueden presentar complicaciones como insuficiencia cardiaca o incluso shock cardiogénico con requerimiento de terapias más intensivas.
Se trata de una afectación cardiaca sobre las que tenemos muchos interrogantes; sobre el papel de los factores desencadenantes, la posible influencia de hormonas sexuales y el sistema endocrino en el predominio del género femenino, las diferentes formas de manifestarse y la identificación de los grupos más susceptibles.
